"¡Despierta, que ya son las 8 y 20!". Miré el reloj. Las 08:03. Mi madre
exagerando la hora, como siempre. Me levanté de mala gana, no había
dormido nada esa noche. La última vez que miré el reloj antes de
quedarme dormida, fue a las 5:35. Estuve toda la noche pensando en el
encuentro con Aram del día siguiente. Me vestí. Vaqueros, camiseta y
botas marrones. Total, para ir a clase... Hacía frío, para variar. Me
bebí un vaso de leche rápidamente, me lavé la cara y me peiné. Me puse
la cazadora, cogí la mochila, y salimos de casa. El instituto está
lejos, así que me llevan en coche todos los días.
La mañana pasó despacio. No presté atención en ninguna clase. Tenía
mucho sueño y demasiadas cosas en las que pensar. En el recreo, estaban
planeando qué íbamos a hacer por la noche. Yo no dije nada, porque no
sabía a qué hora iba a quedar con Aram, y tampoco quería contárselo a
todas. Cuando sonó el timbre avisando de que el recreo se terminaba,
cogí a Elisa y la llevé al baño para hablar. Al final, quedamos en que
cuando no quisiera estar más con Aram, la llamaría para saber dónde
estaban e ir con ellas. A las demás, las diríamos que tenía que ir a
comprar unas cosas, y que cuando acabase, saldría con ellas. No quería
mentirles, pero tampoco quería que se enterasen de la verdad.
cuando llegué a casa a las 3, revisé mis novedades en Tuenti. Elsa me
dijo que por la mañana me mandaría un privado diciéndome a la hora que
habíamos quedad y dónde. Efectivamente, me había mandado un mensaje.
Decía que la pasara a buscara las 6 a la salida de su academia de
inglés. Allí me explicaría en qué había quedado con ellos. ¡Que nervios!
comí rápido y fui a mi habitación para cambiarme de ropa. No sabía que
ponerme para la ocasión. No quería ir muy bien vestida, pero tampoco
poco arreglada... Cuando por fin me decidí y me cambié de ropa, ya eran
las 4 menos 10. A las 4, como todos los viernes, tenía clase de pintura.
Fui a avisar a mi padre de que ya estaba lista, y montamos en el coche.
Había empezado a llover.
La clase se me hizo eterna. A parte de estar pensando en las 6 de la
tarde, Rebeca no había ido a clase, así que no tenía nadie con quién
hablar hasta entonces. Cuando por fin llegaron las 6, me despedí de
todos, y monté en el coche, camino a la academia de inglés de Elsa.
Seguía lloviendo, y ahora más que antes. ¿Por qué tenía que llover justo
ese día? En fin.
Antes de que mi padre parase, vi a Elsa esperándome bajo un paraguas.
Menos mal que ella llevaba uno. Me despedí de mi padre, y bajé corriendo
del coche hasta resguardarme debajo de su paraguas. Dos besos. Nervios.
Las dos sabíamos que iba a ser una tarde difícil. Llevaba unos
pantalones cortos negros y una camiseta blanca. Estaba muy guapa, pero
muerta de frío; así que decidimos ir a su casa, para que se cambiase de
ropa. Hasta la 7 no había quedado con Aaron y Aram, por lo que teníamos
tiempo de sobra.
Mientras íbamos camino a su casa, me contó en qué había quedado con ellos y me puso al día. La tarde acababa de empezar.
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