Pronto se terminó el curso y, sin darnos cuenta, también se terminó el
verano. Empezó segundo. Recuerdo el primer día, igual que todos los
años. Nervios por saber en qué clase estabas y con quién te había
tocado. En primero no tuve suerte, y no me pusieron con ninguna chica de
mi grupo. En segundo, me pusieron con Alicia, pero según estaban las
cosas, eso y nada era lo mismo.
Me uní mas a Irene, Angélica y Paula L., 3 chicas que hacían gimnasia
rítmica en el mismo club que mi hermana. Pasé todo el curso con Irene, y
llegamos a ser muy buenas amigas.
El grupo estaba cada vez más dividido. Aunque en los recreos y por las
noches salíamos todas juntas, había varios grupos marcados. Yo y Elisa
nos íbamos por nuestra cuenta, igual que Idoya y Lucía. Paula y Andrea
ahora eran mejores amigas, y ninguna las aguantábamos cando estaban
juntas. Alicia estaba totalmente ausente porque ahora salía oficialmente
con Antonio, un chico de su pueblo con el que había estado de lió desde
primero, que tiene 20 años. Además, a Lucía y a Raquel las pusieron en
la misma clase, así que también se iban por su cuenta.
Yo nunca me llevé bien con todas... más bien, nunca las llegué a conocer
del todo. Y aún sigo sin conocerlas. Pero bueno, ahora estoy contándoos
el pasado, ya llegaré al presente.
Durante segundo no tuve muchas oportunidades de estar con chicos, más bien, solo tube 2 o 3, y las desperdicié todas.
Una de esas oportunidades, se me presentó de una manera que nunca me
imaginé. Hubiese sido una historia digna de una película o de un libro,
si no hubiera terminado mal.
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