Ya se estaba acabando el primer trimestre. De un día para otro dejé de
hablar con Nacho. Después me enteré de que estaba saliendo con una
chica, así que no volvimos a tener una conversación como las de antes.
Aram, cuando le dejé, empezó a hablar con otra chica. Más tarde, se dio
cuenta de que no tendría nada con ella y me propuso volver. Por
supuesto, le dije que no.
Pasó algo de tiempo. Lo justo. Nunca supe por qué, ni cuando
exactamente, ni cómo, pero comencé a tener problemas. Problemas que ya
había tenido antes. Problemas que no se solucionan de un día para otro.
Problemas difíciles de explicar. Problemas que a nadie le gustaría
tener. Problemas con la comida.
A finales de primero y durante segundo, empezaron esos problemas. No sé
por qué empezaron. Ni siquiera era consciente de lo que hacía. No lo
empecé a posta. En primaria no me importaba mi peso. Empecé a engordar
en el instituto, incluso mi madre me dijo que estaba engordando
demasiado. Pero nunca me llegó a importar. O eso pensaba. Primero, dejé
de tener ganas de comer. Dejaba la mitad de la comida en el plato todos
los días. No porque quisiese adelgazar, sino porque no tenía ganas de
comer. Así, pasó el tiempo. Fui adelgazando sin darme cuenta. Sin
quererlo. Sin buscarlo. Sin estar interesada en adelgazar. La gente no
me decía que estaba gorda. Yo tampoco lo pensaba. De vez en cuando me
comparaba con Elisa. Veía lo pequeña y delgada que era, y me veía a mi.
No me gustaba mi cuerpo, pero no buscaba cambiarlo. O sí.
Un día en el espejo vi que ya no estaba como antes. Seguía habiendo
partes de mi cuerpo que no me gustaban, pero había cambiado mucho. Seguí
sin tener ganas de comer hasta finales de segundo. Mi madre se dio
cuenta de que estaba adelgazando, pero no le dio importancia. Porque no
la tenía.
Cuando acabó segundo, yo tenía otro cuerpo totalmente diferente. No
adelgacé más durante el verano, pero tampoco engordé. Es difícil de
explicar.
Pero, aunque eso parecen problemas, no tienen nada que ver con lo que os
quería contar. Los problemas en tercero con la comida fueron mas allá.
Mucho más de lo que me esperaba. Difícil de explicar, difícil de
superar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario