miércoles, 3 de octubre de 2012

CAPÍTULO 3.

Durante ese curso, conocí a una chica, Tania, con la que me llevaba bien, pero nunca terminamos de congeniar del todo. Yo conocí al que era mi novio, Sergio, a través de Tuenti, y más tarde, me le presentaron en persona, gracias a una compañera de mi academia de baile. La verdad es que él era tan perfecto, y teníamos una historia tan rara, que era difícil de creer que estuviese conmigo. No vivíamos en la misma ciudad, por lo que nos veíamos muy poco, y eso nos afectó bastante.
Creo que Tania nunca se lo terminó de creer, y, aunque no sé muy bien las razones de por qué lo hizo, se inventó a varias personas en Tuenti, diciendo que eran sus amigos, que vivían en Valladolid pero los había visto en persona, que uno de ellos era su novio, etc. No sé si lo hizo por intentar darme envidia, o porque la que tenía envidia era ella por lo de Sergio; a lo mejor fue porque no se lo creyó, y se pensó que la estaba engañando, y lo hizo para "devolvérmela". O tal vez, un día se aburría, y decidió hacerlo para divertirse. Yo la seguí la corriente, hablando con ellos, hasta que me cansé. Nunca le dije que no me creía su historia, porque sabía que si la decía algo, ella me respondería con algo sobre Sergio, y yo tampoco tenía muchas pruebas para demostrar que él sí que existía. Y creo que ella pensaba lo mismo pero al revés, por eso ninguna de las dos explotó.
Ese mismo año, dejé a Sergio. Se que fue una bobada, porque nunca iba a conseguir a alguien así, pero saber que nadie se creía que existía, y que no le podía ver a menudo, me echó para atrás. Además, Tania era la única que sabía algo de nuestra relación, porque estaba metida en lo que es "Tuenti Famoso". Ninguna de mis amigas sabía nada, y mi mejor amiga, tampoco. Fui contándola alguna cosa, pero nunca la llegué a contar la verdad, y me siento mal por ello. Pero supongo que todo el mundo tiene secretos.
Y es que cuando eres adolescente, todo son secretos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario