Durante ese curso, conocí a una chica, Tania, con la que me llevaba
bien, pero nunca terminamos de congeniar del todo. Yo conocí al que era
mi novio, Sergio, a través de Tuenti, y más tarde, me le presentaron en
persona, gracias a una compañera de mi academia de baile. La verdad es
que él era tan perfecto, y teníamos una historia tan rara, que era
difícil de creer que estuviese conmigo. No vivíamos en la misma ciudad,
por lo que nos veíamos muy poco, y eso nos afectó bastante.
Creo que Tania nunca se lo terminó de creer, y, aunque no sé muy bien
las razones de por qué lo hizo, se inventó a varias personas en Tuenti,
diciendo que eran sus amigos, que vivían en Valladolid pero los había
visto en persona, que uno de ellos era su novio, etc. No sé si lo hizo
por intentar darme envidia, o porque la que tenía envidia era ella por
lo de Sergio; a lo mejor fue porque no se lo creyó, y se pensó que la
estaba engañando, y lo hizo para "devolvérmela". O tal vez, un día se
aburría, y decidió hacerlo para divertirse. Yo la seguí la corriente,
hablando con ellos, hasta que me cansé. Nunca le dije que no me creía su
historia, porque sabía que si la decía algo, ella me respondería con
algo sobre Sergio, y yo tampoco tenía muchas pruebas para demostrar que
él sí que existía. Y creo que ella pensaba lo mismo pero al revés, por
eso ninguna de las dos explotó.
Ese mismo año, dejé a Sergio. Se que fue una bobada, porque nunca iba a
conseguir a alguien así, pero saber que nadie se creía que existía, y que
no le podía ver a menudo, me echó para atrás. Además, Tania era la única
que sabía algo de nuestra relación, porque estaba metida en lo que es
"Tuenti Famoso". Ninguna de mis amigas sabía nada, y mi mejor amiga,
tampoco. Fui contándola alguna cosa, pero nunca la llegué a contar la
verdad, y me siento mal por ello. Pero supongo que todo el mundo tiene
secretos.
Y es que cuando eres adolescente, todo son secretos.
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